El Universo es una obra de arte en mosaicos bizantinos…Pleno de colores y de formas…Impresiona. Te deja sin aliento. Lo admirás.

En cuanto te acercás un poco a esa obra maestra ves que están formados de pequeños trozos de mosaicos que provienen de distintas facturas…de diferentes texturas y coloridos…de formas disímiles.

Pues…uno de esos pequeños trozos sos vos.

Ahora, en esta contemplación imaginaria, volvete unos pasos hacia atrás…

Allí a la derecha podés apreciar que el dibujo no es perfecto…Esta obra carece de un mosaico en ese rincón casi imperceptible, excepto para tus ojos y seguro que para otros pares de ojos que contemplan la obra en su integridad inconmensurable.

Ese mosaico no falta…no brilla…no aporta su vibración de colores, sólo brinda palidez.

Esa falla, ese defecto, ese mosaico sos vos, cuando no estás.

¿Estás presente? Te diste cuenta que no te das cuenta?

Cada uno de nosotros ha venido al Universo a cumplir un propósito, a realizar una misión, pero no como una carga, no como una obligación, no en forma de mandato…

Responsabilidad es responder. No es una carga moral, social, familiar, personal, religiosa, ecológica. Ser responsable es brillar, es vibrar, es formar parte del Universo.

El Universo involuciona y evoluciona. Viaja. Se desarrolla. Su derrotero inexorable, que desconocemos, logra la armonía perfecta si vos estás aquí, allí…

Tomá las riendas de tu vida. Hacete presente. Sentí el presente. Sé presente.

La obra completa no lo está hasta que vos te integres a ella. Y tu vida fluirá…tu vida no tendrá grandes tensiones, tu presente te irá presentando momentos cada vez más frecuentes de paz, de falta de sufrimiento…casi sentirás eso que se define como felicidad.

Celebrá tu responsabilidad…El Universo te lo agradecerá. Vos también sentirás agradecimiento. Sos vos una Obra Maestra en sí misma. Sos puro Amor.

Y el viaje continúa. Tomate de la mano.

Por favor compartir y comentar