¿Cumplís con estas conductas?

😷 ¿Te cubrís la boca?

🤲 ¿Te lavás las manos?

🧍‍♀️   ¿Te aíslas de los otros?

⛺ ¿Estás confinado?

🦠 ¿Respecto al Coronavirus?                                      ✅

🖌️   ¿Respecto a tu vida, tu empleo o tu negocio?          ❌

Estos momentos de ralentización del normal (normal?) ritmo de nuestras rutinas familiares, profesionales, distractivas, etc, aportan el tiempo, ese bendito concepto relativo, para observar. Observarnos. Observarme.

Qué es lo que no digo? Qué es aquello que eludo o evito enfrentarme? Prefiero no involucrarme con los otros, no respetando sus realidades? Vivo mi transcurrir diario pasivamente, confinado, dejando que mi jefe, mis responsabilidades laborales o familiares guíen mi vida, desconectado de lo que yo necesito?

Hago lo que quiero o lo que los demás esperan de mí?

Sé lo que quiero?

Me conozco? Quiero conocerme?

Preguntas. Que solo tienen respuestas guardadas en tu silencio.

Es hora de invitar a tu vida al ser más importante. A vos mismo.

 

Si tenés la sensación que la realidad te agobia o te genera angustia, crea tu propia realidad. Es probable que no veas otra alternativa que vivir como hasta ahora. Pero no te genera paz, sino sufrimiento. Entonces debe haber otra manera. Es el momento de acallar el dialogo interno y callar. Encontrarse. Abrazarse.

Generá tus condiciones de contexto. Escribí tu propia historia, con tu letra, con tu impronta.

Ahora es el momento. Conocete. Reconoce y rompé los paradigmas (aquellas verdades impuestas, reglas adoptadas) que te han estado gobernando, limitando.

Hacete responsable de tu vida. Viajá a tu interior. Llévate de la mano.

 

Por favor compartir y comentar